20 abril 2011

El mejor restaurante vinoteca tienda de Madrid

Tarjeta de visita del restaurante Dominio de Antargü
Tenía un compromiso familiar para una cena y ese mismo día me encontré, en la contraportada del periódico El País, como todos los días, un restaurante que recomendaban, no me pierdo esta sección, inmediatamente abrí el Explorer de mi ordenador y escribí la dirección de su web en la barra del navegador, lo que ví me encantó y sin pensármelo reservé, pero nunca me imaginé lo que me iba a encontrar al entrar por la puerta, abrid bien los ojos:


Sólamente la fachada ya era poco corriente, tenía un gran escaparate en el que se exponían todo tipo de botellas de vino, por supuesto un pequeño muestrario de lo que nos encontraríamos dentro.
Entre barricas haciendo las veces de mesas, con altas velas metidas en botellas y una iluminación muy ténue, se extendía un largo pasillo cuyas paredes estaban repletas de botellas de vino, todas organizadas por denominaciones de origen ... fascinante, enseguida se nos acercó el dueño e hizo las veces de gran anfitrión enseñándonos hasta el mas recóndito rincón de su expléndida bodega, incluso la personal, que se escondia bajo unas escaleras muy estrechas que descendían a un pequeño cubículo frío y que sólo enseñaba a socios y donde tenía las mayores maravillas del mundo vitivinícola que os podeis imagirnar... pensé que era lo mejor que podía ver, pero me equivocaba, lo que ya me cautivó definitivamente fué la sala de catas que a través de una escalera igualmente camuflada entre botellas llevaba al piso superior. Con la boca abierta me deleité observando todos los detalles que una sala de cata que se precie debe tener, y que a esta no le faltaba el mas mínimo detalle, además de acogedora y señorial.
La cena al igual que el salón-restaurante, como no podia ser de otra manera, siguió por supuesto en la línea, con el mismo gusto en la decoración y delicadeza de los platos y el buen hacer de sus osadas combinaciones de sabores, hasta el momento en que "la sumiller", sí, sí, una mujer, nos aconsejó, a dos mujeres (que éramos las que cenábamos, mi tía y yo) un vino por supuesto elaborado por una mujer, eso fué la gota que bordó la noche, siendo una elección complicada, ya que las dos habíamos pedido pescado y nos apetecía un vino que fuera tinto -aunque soy una persona que no me cierro a tomar tintos con pescado ni blancos con carne- creo que hay infinidad de combinaciones posibles que nos sorprenden gratamente, como la elección de nuestra sumiller, tomamos el "Destiempo"...
Destiempo Roble 2008

... un vino que se presenta suave y sedoso, a la vez envolvente y con una acidez equilibrada perfecta para nuestros platos, vino de Toledo que culmina con una frase en su etiqueta trasera que dice así:


"Tu hebilla es mi destiempo y sin embargo, quisiera ser en ti tu segundero" ...



Recuerdo que hizo las delicias de las dos y tengo que confesar que alegró nuestra noche y nos arrancó risas y mucha conversación  ya que se subió un poco a la cabeza.

"Después de la lluvia nace la hierba; después del vino, las palabras"

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